Podemos decir, acaso mientiendo, o diciendo la verdad, que todo tiempo pasado fue mejor…
Nos alejábamos de la estación de tren. El blanco lleno de mierda del puente y de la piedra de la estación quedaba atrás, dando paso a los chalets adosados con ansias de ser el más bonito siendo todos iguales, con ligeras perturbaciones que eran los abigarrados macizos de flores sin gusto alguno.
La decadencia nos rodea sutilmente. El asfalto resquebrajado, las puertas de chapa marrón desconchadas, las baldosas quebradas por los pies de innumerables transeúntes. A pesar de ir medio borrachos nos percatamos de algunas luces encendidas, vidas caseras, separadas de las nuestras por un velo de cristal.
Que noche tan bonita, sin frío, sin más preocupación que mirar la baldosa siguiente para no perder el equilibrio, la ebriedad adolescente que nos hace ser valientes, ser mayores, despojarnos del lugar que nos hacen ocupar en la sociedad.
La boca aun me sabe a vino mientras andamos por la calle, los chalets pasan a nuestro lado, dando impresión de no avanzar, de que la calle Corpa era eterna, y en verdad lo es, pues nos dio tiempo ha hablar de todo en poco en su corto trayecto.
Esto es un fin de semana, feliz para nosotros, los borrachos. Este es un testimonio de que todo fue mejor en un tiempo en el que no hacia falta el alcohol para ser feliz, en el que no hacia falta alcohol para ver la decadencia, pues esta no existía ante los ojos. Eso da que pensar, quizás, solo quizás, seamos nosotros los decadentes, no el entorno que nos rodea.




el vino en vena, esa sensación que recorre el cuerpo te hace ser consciente de la realidad, la cruda y sucia realidad en la que nos encontramos… aún no somos capaces de percatar esta tormentosidad sin el alcohol en sangre… algún día!
Yo pienso que cuánto mayor te haces más difícil de aceptar es la realidad, y esto aumenta más aún en la debilidad de la cuerda floja que es la adolescencia, por eso necesitamos evadirnos, y por nuestra corta edad la cobardía puede con nosotros, y nos hace sumergirnos en el alcohol, haciendo más duro si cabe el emergir a la realidad.
O quizá sólo sea una burda excusa que me acabo de inventar para justificar que soy una pedosa. XD
Caminante, que razon tienes, para no variar…
Ana… BORRACHAAAAAA jajaj, para ti no hay perdon XD.