Antes de nada quiero decir que esta historia es verídica, y que escribirla me cuesta horrores, porque supone despertar a los fantasmas de mi pasado, y eso me da pánico. Pero quizá sea una buena terapia, quién sabe…
Esta primera entrega no es demasiado buena, pero estoy en una fase de desinspiración total, así que ruego me disculpéis.
Sin más demoras os dejo con el fragmento.
PD: ¡Zetto eres un pedoso!




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