Y tal. Quería escribir sobre esa mujer, me gusta, y ya que estoy, decirle a esa personita de pelos apitufados que la quiero mucho. Si, lo se, transgredo mis propias normas diciendo cosas que solo va a entender cierta persona, esto es un blog público… Pero que leches, es miiiiio xD y los colaboradores han desertado los putos ¬¬ (por desgracia todos tienen excusas factibles, que acaban en “instituto”)
Marilyn (My)
Sonrisa de diva misteriosa, rizo prefabricado como cincelado en la cabeza. Cejas de un arco simétrico estratégicamente pensado, cuello del diámetro justo, esbelto pero no raquítico, de los que dan ganas de recorrer con las manos. Hombros lánguidos y sensuales, brazos delgados, pecho generoso, belleza plástica.
Esa mujer era espectacular, tenía todo. Solo se la podía o amar u odiar por su belleza superficial y perfeccionista.
Cuando veo esas fotos perfectas, sonriente, sensual y pícara, recuerdo con facilidad el rayo que me recorrió al ver una foto suya que es la antítesis a las comunes.
Era una foto semi desnuda, pero eso no era ninguna novedad, después de todo, Marilyn no se convirtió en un mito erótico por su licenciatura en Harvard. Era otra cosa, algo mas profundo, mas animal, mas relacionado con la esencia de una persona.
Una cara menos maquillada y con una expresión mas humana, no pareciendo una muñeca de porcelana. Un pelo despeinado, salvaje, nada normal en ella, una cadera estilizada, un vientre suave, liso, una figura que hace recordar a una pequeña gata sorprendida en plena travesura.
Viendo esa imagen puedo imaginarla bajo mis piernas, como mil veces he tenido a mi novia, su olor, desconocido, se mezcla con el de ella mientras recorro con los labios su espalda, masajeo con cuidado su espalda, paso la uña del índice por cada vértebra cuidadosamente, como si comprobara que están todas. Pero al final la doy la vuelta, y no encuentro esa melena rubia y compacta, si no el pelo castaño y azul de la persona que ha estado a mi lado tanto tiempo. El suave olor dulzón de mi chica me inunda, me centro en ella y solo en ella, la quiero, es real, mas real que nadie, en este mundo de farsas y perfección. Después de todo, Marilyn nunca ha estado ahí, es una foto, una fantasía sobre la que escribir.




Cuanto tiempo sin visitarte ZeTTo… veo que la primavera te ha alterado la sangre (y supongo que otras cosas…)
Saludos y esas cosas
Pues a mi Marilyn me pone, y tu novia también.