Pues eso. Acompaño el texto con la foto de la señorita que me acompaña esta tarde. Amy.
Tu, aquí. Ella, en mi cabeza.
Llega y me abraza, me siento querido, las lágrimas acuden a mis ojos pero trato de contenerlas, esas conversaciones me matan, me mata el ombliguismo y la defensa acérrima y ciega. Me mata el pensamiento unidireccional. Se separa de mi y cierra el coche, los perros ya la conocen y no la ladran:
- Buenas tardes.- Digo con la voz un poco quebrada.
- Hola…. ¿Que te pasa?
- Conversaciones.
Suelta un bufido, siempre se me anticipa, entramos a la casa y nos sentamos en el sofá, donde tengo el portátil. El msn está cerrado, no es costumbre. Me mira inquisitiva, sabedora de que cuando me voy de él sin motivo, suele ser de mala ostia. Me tumba contra el sofá y me abraza, me da un beso, la acaricio suavemente la cara, toda marca de la varicela en ella ha desaparecido, pero se que por el cuerpo aun le quedan un par de costras dolorosas:
- Que te pasa.- Musita a diez centímetros de mi.
- Que me enfada… todo. Me enfada que te malinterprete, me enfada que su hermana me diga que te vayas a la mierda, me enfada el odio. Todo. Parece que es o contigo o con ella. Y sabes que me pasa.
- Que no puedes tener lo que quieres.
- No puedo tener lo que quiero porque lo que quiero no me quiere a mi. Y no puedo estar contigo porque no dejare de pensar en ella, al menos por el momento.
- Lo se, en el fondo eres un enano romántico. No te preocupes.
- Pero me duele.
- Lucha por ella.
- Luchar por ella incluye alejarme de ti.
Se levanta y coge el portátil. No esta muy habituada a mi sistema operativo, pero al final da con la opción y se abre un editor de texto. Me pone el teclado encima (el del portátil esta roto) y suelta:
- Pues escribe.
- ¿Que?
- Escribe y así pensaras mejor.
Así que cojo el teclado y empiezo a escribir estas líneas. No se que pensar. No se que hacer, parece que he llegado a un punto muerto. ¿Que hago? Estás conmigo, aquí, a mi lado, tocándome una pierna y reaccionando a mis letras, viendo como escribo las líneas que podrían decidirme a dejarte atrás por ella, sin inmutarte. ¿Como voy a dejarte cuando eres quien mas me ayuda? Pero dejar de pensar en ella tampoco es tan fácil, si no el problema se habría solucionado mucho antes. Sigo sin saber que hacer. ¿De que han servido estas palabras? Para darme una certeza. Tu eres mi amiga, y me ayudas muchísimo. Y ella no dejará mis pensamientos, al menos no ahora.
La única.
La única mierda de certeza que esto me ha dado, es que no tengo ni voz ni voto en esta maldita pelea de conciencias que se ha desatado. Solo me queda esperar, vivir y disfrutar todo lo posible, para ver como se desarrolla este asunto.
Vamos a ver una película, me quedan unas pocas horas solo:
- Enciende el msn.- Dice con cariño.
- ¿Para que?
- Tus amigos son todo para ti. Seguro que has dejado a alguno con la palabra en la boca, nos conocemos.




Joder, que ojazos tiene…
XD impactantes