Quiero que leáis un libro, y para animaros os dejo un remix de Wikipedia-”el propio libro en sí” sobre la vida de este personaje. Ya me diréis que os parece.
Continuar leyendo ‘Diario de amemizu.- Hacia rutas salvajes.’
Quiero que leáis un libro, y para animaros os dejo un remix de Wikipedia-”el propio libro en sí” sobre la vida de este personaje. Ya me diréis que os parece.
Continuar leyendo ‘Diario de amemizu.- Hacia rutas salvajes.’
Bueno he vuelto de viaje, algo cansado para escribir, ya os colgaré un par de fotos curiosas del viaje, hay unas cuantas. Os dejo un artículo que encontré sobre el skinhead reggae, muy bueno he de decir, que la gente tiene lagunas en eso del reggae. Gracias a sufragista por meterme el pincho de esta música en el cuerpo, sabes que te odio!.
Amemizu y yo, junto a un señor mas, partimos en direccion que no diré para este fin de semana. Volveremos. O eso creo. Un par de citas sobre viajes.
“Si no vives para viajar no sirves para vivir.”
“El viajar es como una droga para los jóvenes, un lujo para los mayores y una obligación para los ancianos.”
Las dos me han encantado. Los que me conozcan sabrán mi adicción a escapadas de fin de semana solo con la moto y destino poco fijado. Si no vives para viajar, conocer, es que, eres demasiado conformista, o un cobarde.
En la segunda, se demuestra esa adicción de ver cosas, de disfrutar de lo nuevo, y de lo que significan los viajes a lo largo de la vida. Bueno que parezco idiota explicando esto, vosotros teneis la cabecita para pensar.
¿Sabeis? Estoy ciertamente indignado.
Continuar leyendo ‘Jóder Ángeles, ¿Ya has vuelto a cagarla?’
Mierda. No me lo puedo quitar de la cabeza. Es el momento en el que la situación me desborda y pierdo el control de todas mis acciones, de todas mis emociones. Cuando mi voluntad no vale nada, cuando quisiera permanecer inmóvil durante horas con la cabeza entre las manos. Apenas puedo decidir si quiero escribir esto o no. Pero cualquier cosa es mejor a que me flasheen otra vez imágenes que estoy cansado de recordar.
Su piel contra la mía, el calor de su cuerpo, la forma perfecta de su cadera, la forma en que sus pechos suben y bajan, su sonrisa, sus ojos entornados, es maldita línea de maquillaje negro, su pelo suelto y liso. Abrazarla bajo el chorro de la ducha, o recostarme sobre su vientre mientras espero el metro, que mas da. Imaginar un simple roce con ella hace que me encoja, pero eso quizás no vaya a pasar más. Y nunca será igual, podrá ser peor o mejor, pero diferente, cuando ella ya no esté.
Es entonces cuando quiero abalanzarme sobre el teléfono como una fiera, buscar su nombre en la lista y apretar el botón verde. Decirle que la quiero y que no me importa que haya otro. Sé que ella también me quiere, que no es más que una tontería pasajera, de muchos meses pero pasajera, que a todos nos pasa. Pero no debo, tiene que hacerlo ella. Si realmente le importase, debería darse cuenta, y sin embargo, no llama, parece que no le importa. No puedo arrastrarme más, pero me muero de ganas por hacerlo, porque sé que ella no va a demostrar sus “te quiero”.
Bueno, llega tarde, pero el diario de Valencia se me esta resistiendo mucho desde que lo dije. Violencia y drogas señores. Aqui dejo “Por la Republica”, el relato no publicado por X revista madrileña. Que los jodan!.
Estoy en el coche, con la mano fuera de la ventanilla y dejando consumirse un cigarro mientras pienso en dos días escasos que nada me han enseñado y algunas cosas me han descubierto de las que nunca me había percatado.
Todo sigue igual, el pueblo ha progresado pero fuera de la vista, solo algunos pequeños matices, el resto sigue igual que hace tantos años. Los árboles han crecido, las plantas han llenado la verja de la casa, el huerto tiene los restos de la cosecha de tomates. Todo sigue igual. Mi abuela, con sus arrugas, su carácter afable y olvidadizo y su sordera incipiente, no ha cambiado nada. Toda mi familia, salvo quizá mi primo Javi, siguen exactamente igual, al menos podrían haber mejorado un poco, yo que se.
Eso me ha sorprendido mucho. No voy a entrar en dramas familiares (en un tiempo barajé la opción de escribir una novela sobre toda mi familia, da para mucho, creedme), pero las cosas no han mejorado nada. Las rencillas en una familia grande son comunes. Con un poco de ojo y conciencia de la situación puedes darte cuenta como alguien entra por una puerta mientras otro sale por la contigua, sin dirigirle la palabra a quien entra. Amor fraterno vaya. Nada, ni lo malo, ha cambiado.
Y ahí estoy, esperando con el cigarro consumiendose, para volver a lo que yo llamo, la adorable civilización de la violencia. Veo a mi primo alejarse de la casa con las manos en los bolsillos, serio, con ese rictus de tristeza y esos andares pesarosos, y me doy cuenta de todo lo que debe haber sufrido. Crece y madura, y supongo que todo esto se le hace muy jodido. Es el único que ha cambiado.
Por ti, primo, que eres una buena persona a la que han jodido de manera injusta, vale la pena volver a un lugar donde nada cambia, ni siquiera para mal.
Comentan estas "cosas"...